La edad es un factor importante, a partir de la aparición de algunos de los síntomas característicos se debe realizar la consulta con el fonoaudiólogo especialista. Cuanto más temprano se realice, mayor posibilidad de evitar la cronicidad del trastorno. Es importante observar: si hace un esfuerzo evidente para producir las palabras, si hay repeticiones y/o prolongaciones de las mismas, si evidencia bloqueos, si tiene reacciones negativas para comunicarse o actitud de aislamiento, si evidencia angustia.
Una vez intervenido quirúrgicamente, y a pesar de presentar las vías aéreas sin obstrucción el hábito de respirar por boca queda instalado. En estos casos hay que mejorar la tonicidad de los labios y ejercitar la respiración nasal.
La derivación la efectúa el odontólogo por frenillo lingual corto.
Hay que diferenciar la limitación de movimientos de la lengua por existencia de un frenillo lingual muy corto o por falta de elasticidad del mismo. En el primer caso la lengua pierde su movilidad, por eso es necesario que el frenillo sea operado. En el segundo, con ejercicios de estiramiento la lengua recupera su movilidad.
La persistencia en el uso se convierte en mal hábito e interfiere en el crecimiento del paladar, en el desarrollo del maxilar; compromete la dentición y la oclusión dentaria. Todo esto conlleva a posibles dificultades en el habla.
Alrededor de los cinco años es cuando el niño adquiere la madurez suficiente para poder corregir las dificultades articulatorias. El abordaje temprano previene trastornos en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la lectoescritura inicial.
Cada niño desarrolla el habla a su propio ritmo. Aún en éste período algunos niños prolongan la jerga infantil, otros incluyen palabras para designar cosas o personas y otros pueden combinar dos palabras para formar frases. Lo importante es saber, si no existe ningún trastorno orgánico que incida en el normal desarrollo del lenguaje, respetar el tiempo de cada niño y ofrecerle la estimulación adecuada para favorecer el proceso de adquisición lingüística.
Es importante la consulta con el médico especialista para detectar a tiempo la existencia o no de alguna pérdida o trastorno auditivo.